viernes, 8 de enero de 2010

Aquellos que se aliaban a las patronales hoy hablan de oponerse al imperialismo


"Turbación del ánimo, que suele encender el color del rostro, ocasionada por alguna falta cometida, o por alguna acción deshonrosa y humillante, propia o ajena."

Así define el diccionario de la Real Academia Española la vergüenza.

Me pregunto si algún dirigente o militante del MST (Movimiento Socialista de los Trabajadores) la habrá experimentado en estos días.

Realizo esta pregunta dado que ultimamente han aparecido algunos representantes de dicho movimiento denigrando al Gobierno Nacional por las medidas tomadas respecto del alejamiento del señor Redrado del BCRA (Banco Central de la República Argentina).

Para ser más preciso estoy hablando de las apariciones en TN del señor Marcelo Parrilli, represenante del MST en la Cámara de Diputados.

Ahora bien, ¿cómo es posible que personajes vinculados al MST hablen de no rendirse al imperialismo y critican cuanta medida oficial existe cuando ellos mismos decidieron tomar la estrategia partidaria de apoyar a personajes como Alfredo De Angeli?

Aquellos que estuvieron codo a codo con la gente "bien" de Palermo y Recoleta apoyando el lock out de la oligarquía agropecuaria hoy se llenan de orgullo para hablar de no ceder al imperialismo.

Aquellos que veían en la reacción patronal un llamado a la revolución social, hoy posan afiladamente en cámaras televisivas señalando lo poco organizado del gobierno en cuanto a sus medidas.
Sinceramente, aún no entiendo la posición del MST, ni la del PO, ni la del PTS, menos aún la de la centro-izquieda puritana de Pino Solanas...

Dar base a la derecha como estrategia de lucha contra el poder hegemónico nunca fue un principio trotskista...

¿será acaso que los representantes de estos movimientos ya ni siquiera representan al trotskismo?

3 comentarios:

MONA dijo...

Estar en la oposición es más fácil. Las ideas que expresan cada uno de los opositores, que actúan como enemigos de la Patria,son replicadas hasta el hartazgo por los grandes medios. Ser opositor dá réditos. Un político insignificante, logran engrandecer su imagen siendo opositor... y si no, fijate cómo lo levantaron a Cobos, que no es nadie, que ostenta el valor de haber votado por consejo de una hija jovencita, sin experiencia.
Los discursos opositores producen emociones varias, y violencias en el ánimo, que a veces se expresan cabalmente! Un discurso de construcción de la República suena a trabajo mancomunado, a poner el hombro, a hacer algo con otros... y eso ya es más difícil.
Si yo fuera Cristina posibilidad nula) ya me hubiera ido a la miér...coles hace rato, y le hubiera depositado TODO el poder en manos del vicepresidente a ver qué hace con esa oposición tan ensamblada. Pero NO!!! La Cris tiene un coraje...
Saludos

Petaloudes dijo...

creo que sólo representan sus propios desórdenes existenciales.

Daniel Rico dijo...

Quwe mina caradura!
Opsicotica... ya no se .