viernes, 4 de septiembre de 2009


La concepción tradicional del lenguaje, en la que solemos movernos de forma cotidiana, y que ha sido la dominante hasta bien entrado el siglo XIX, es la del lenguaje como etiquetas que se ponen a las cosas.

Estas cosas existirían de por sí fuera de nosotros, independientes y subsistentes sin la necesidad de denominación humana. Sin embargo la mera existencia del ser humano reclama que el juego de la denominación comience, siendo éste un artilugio mágico que permite dar consistencia a al mundo tangible.


La exposición bíblica lo deja muy claro.

Dios crea el mundo y todas las cosas, al final crea al ser humano y le encarga que dé nombre a todas las cosas.

El Génesis sólo habla de que se le puso nombre a los animales y ganados que tenía Adán a su disposición, lo cual ya nos da una idea de la función utilitaria del lenguaje (y no tanto epistemológica).


De este modo, es comprensible que para contrarestar la vertiginosidad del mundo y sus sucesos, el ser humano precise de un estudio de las denominaciones y definiciones.

Será este estudio el que posibilite un entendimiento mejor de la realidad.


Para comenzar el análisis, propongo dar previa lectura a esta nota publicada en Clarín.com el viernes 4 de septiembre de 2009 a las 16:55: http://www.clarin.com/diario/2009/09/04/um/m-01992402.htm.


Ahora bien; al repasar la nota encuentro distintos conceptos que valen la pena ser resaltados.

Primeramente se deben de resaltar las frases del Vicepresidente J.C. Cobos, tales como:


"Después de las elecciones –opinó-, hay una antinomia entre dos argentinas y la gente está muy preocupada. Estamos enfrentándonos desde posiciones extremas, en blanco y negro, cuando vivimos en un mundo de colores".


"El campo es la columna vertebral de la economía de nuestro país"


"Es cierto que este Parlamento tiene legalidad, pero hay otro Parlamento que va a asumir en diciembre que tiene legitimidad. Sería muy bueno que el debate se inicie ahora, pero que la definición la logre el nuevo Congreso"


Siguiendo la nota, encontramos una frase muy elocuente del Presidente de la UCR, Gerardo Morales:


"Cobos es una figura clave para la reunificación de la UCR"


En fin; ¿cómo analizar este tipo de declaraciones del Vicepresidente de la Nación y del Pte. de la UCR?

Creo que para responder este interrogante debemos de volver a las definiciones y a la sagacidad del Diccionario de la Real Academia Española.

Para ello encuentro una palabra, la cual su definición permite un sofisticado entendimiento de la situación.


Oportunismo: Actitud que consiste en aprovechar al máximo las circunstancias para obtener el mayor beneficio posible, sin tener en cuenta principios ni convicciones.


Respondo a las frases anteriormente citadas de este modo:


Existen dos tipo de Argentina. Sin embargo desconfío mucho de que este tipo de fenómeno sociológico y económico se haya hecho presente luego del 28 de junio.

La división, el ultraje de los menos pudientes, el descaro de quienes profesan ser "gente de bien", y la destrucción del trabajo comenzó en la Argentina una vez que comenzó el proceso de "des-peronización" de la sociedad y luego continuado por una economía de violento liberalismo durante todo el decenio de 1990.

La realidad no se trata de un espectro de colores, tal como Cobos manifiesta, puesto que la existencia de muchos aún sigue siendo de un único color... negro. Situación concreta gracias a aquellos que hoy él defiende.


El campo es una parte de la economía del país, no toda. Pertenece a una cadena, y resulta un eslabón muy importante.

La única razón por la cual siguen siendo un eslabón de tamaña importancia es porque la SRA siempre apoyó los procesos de desindustrialización que mantuvieron al sistema agroexportador como protgonista de la escena económica.

Nunca revisaron los conceptos de soberanía económica, dado que los grandes enclaves rurales siguen prefiriendo ser colonia productora de materia prima y no un país de industria.

La industria les significa entre otras cosas, demasiados obreros con poder, demasiados peronistas de base.


El parlamento actual tiene legalidad y legitimidad hasta el 10 de diciembre. Pedir que no se voten leyes hasta el 10 de diciembre es faltar al honor a todos aquellos que en el 2005 votamos para la configuración de este Congreso.

Restarle legitimidad al actual congreso es una muestra de necedad y negligencia.


En cuanto a las frases del señor Morales, encuentro una desesperada busca por reconstruir lo que se quebró de forma autómata y con medidas endémicas.

La UCR se ha quebrado dada su ineficacia para planificar alianzas coherentes a la hora de vencer al peronismo.

En la historia de la UCR nos encontramos con innumerables casos donde exponentes del partido fundado por Alem, han decidido alinearse con conservadores, marxistas, liberales y socialistas para enfrentar al Justicialismo.

Anecdóticamente, ese tipo de acción política siempre termino perjudicando a la misma UCR y no siéndole eficaz en su objetivo.


La infeliz decisión de J.C. Cobos de darle la espalda al oficialismo y seguir su mandato sin renunciar, denota un acto de vil oportunismo.

Oportunismo que le posibilita candidatearse a puestos futuros en el 2011.


Lamentable que su figura haya tenido coraje para manifestar su negatividad frente a las medidas de su propio gobierno, y no así de hacer un paso al costado diferenciándose del mismo y dando muestras de un ser consecuente.

En vez de esto continúa ejerciendo la Vicepresidencia conspirando publicamente contra el Gobierno Nacional.


Para concluir dejo una frase del genial José Martí, la cual podría iluminar a algunos que han perdido el rumbo dejándose llevar por la opulencia.


La riqueza exclusiva es injusta. Sea de muchos; no de los advenedizos, nuevas manos muertas, sino de los que honrada y laboriosamente la merezcan.






4 comentarios:

Anónimo dijo...

Como me gusta este blog!
nunca me decepciona
pa´lante loco!

Fernando

Gorditero dijo...

Los radicales no tienen nada de radicales .... d ehehco, deberian cambiar el nombre a "conservador"...
No me gusta generalizar, pero los radicales me dan asco..

un abrazo y muy bueno el post

Mery dijo...

Que buen post!!! claro, contundente, escribe muy bien cro. Esto está de la hostia!! cariños mery

MONA dijo...

Muy bueno su post.
Los sectores de poder económico más concentrado, han tenido ganancias record, y justo es que, como el resto de los argentinos, paguen sus impuestos en proporción lógica a sus ganancias. ¿”El campo” pretende que todos los argentinos subsidiemos sus exorbitantes tasas de ganancias, para igualar la de todos los cultivos con la de la soja? Seamos claros, “el campo” no hubiera ganado esa ultra-rentabilidad por sus dotes particulares de productividad y competitividad. Gana gracias a dos razones que nada tiene que ver con su capacidad productiva. O sea, no tiene que ver con el aumento de la cantidad producida (fenómeno que se ha dado). Estas circunstancias no son las que lo hubieran hecho acreedores de esta rentabilidad. Son, los precios internacionales y el modelo económico de tipo de cambio competitivo. Ganan lo que ganan, no por sus mejorados métodos de producción, sinó porque están en circunstancias particulares. Más bien debieran estar agradecidos a su suerte de participar de la bonanza de esta Argentina de hoy.
Saludos